ESPAÑA: BAD BUNNY Y LA TONTERA DE NUESTROS POLITICOS
La disputa entre Bad Bunny y Trump llega al Madrid de Ayuso La presidenta se acerca a la Casa Blanca otorgándole una medalla mientras que la oposición pide la distinción para el cantante que asombró al mundo durante la Super Bowl De niño, Donald John Trump acompañaba a su padre a cobrar el alquiler de los inquilinos de
La disputa entre Bad Bunny y Trump llega al Madrid de Ayuso
La presidenta se acerca a la Casa Blanca otorgándole una medalla mientras que la oposición pide la distinción para el cantante que asombró al mundo durante la Super Bowl
De niño, Donald John Trump acompañaba a su padre a cobrar el alquiler de los inquilinos de sus edificios en el Bronx. Benito Antonio Martínez Ocasio cantaba en el coro de una iglesia católica en Puerto Rico. A los dos, la vida los ha llenado después de riqueza y fama, pero también los ha convertido en enemigos irreconciliables. El primero, como presidente de Estados Unidos, asistió estupefacto al espectáculo del segundo en el descanso de la Super Bowl. Pensó que Benito, Bad Bunny de nombre artístico, no vocaliza bien y que sus bailes son patéticos. Intuyó, además, que era una manera de provocarle, y no estaba muy equivocado. Desde ese instante, el mundo ha quedado partido entre Trump y Bad Bunny como las dos mitades exactas de una misma naranja.